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Además de la faceta deportiva, se aborda la gestión de la agrupación folclórica Cruz Milagrosa, proyecto que lidera para mantener vivas las tradiciones culturales de la región. Resalta el sacrificio económico y emocional de la familia, así como la profunda fe que guía sus proyectos personales. Finalmente, destaca la constancia y el acompañamiento parental para que los jóvenes puedan alcanzar sus metas en un entorno altamente competitivo.
¿Qué sacrificios familiares implica mudarse por el sueño del fútbol?
Mudarse por el sueño de que un hijo triunfe en el fútbol, como en el caso de la familia de Antonio Emanuel, implica una serie de sacrificios profundos que afectan tanto la estructura familiar como la estabilidad emocional y económica de sus integrantes.
Estos son los principales sacrificios identificados:
1. Separación y fragmentación del núcleo familiar
El sacrificio más evidente es la distancia física de los seres queridos. Vanina, la madre de Antonio, tuvo que mudarse de Virasoro a Buenos Aires, dejando atrás a su hija mayor (Milly), a sus padres, hermanos, sobrinos y al resto de su comunidad. Esto conlleva perderse momentos importantes, como la entrega del diploma de diseño gráfico de su hija, algo que, según relata, "cala en el corazón".
2. Sacrificio profesional y económico
Para que el niño pueda enfocarse totalmente en su carrera, la madre ha tenido que renunciar a trabajar, dedicándose exclusivamente al cuidado y a los traslados de Antonio y otros dos niños (Mariano y Bauti) que viven con ellos.
Sustento económico: La mudanza y el mantenimiento en Buenos Aires dependen del apoyo económico del padre de Antonio y de la colaboración de los otros padres de los niños que la acompañan.
Vivienda: Alquilar una casa cerca del predio de entrenamiento representó un desafío económico que solo fue posible mediante la confianza y el aporte de varias familias.
3. Abandono de proyectos personales y pasiones
Vanina tuvo que dejar la dirección presencial de su propia agrupación de danza, "Cruz Milagrosa", la cual fundó y por la que siente una gran pasión. Aunque sigue vinculada espiritualmente y a través de su hija, ya no puede estar presente para coordinar los ensayos y presentaciones.
4. Incertidumbre y alto riesgo de fracaso
La familia vive bajo una constante incertidumbre, ya que el éxito en el fútbol es descrito como una "lotería".
Se reconoce que solo un porcentaje mínimo de niños (el 0,01%) llega a jugar profesionalmente.
Mudarse implica "jugársela" y dejarlo todo en su ciudad natal por una posibilidad que podría no concretarse.
5. Adaptación a una rutina exigente
La vida familiar ahora gira en torno a las necesidades del club (Defensa y Justicia):
Entrenamientos: Deben cumplir horarios estrictos de martes a viernes, e incluso los fines de semana o feriados si hay partidos o amistosos.
Alimentación y salud: La familia debe adaptarse a dietas específicas (como la dieta sin TACC para uno de los niños) y a la supervisión de especialistas como nutricionistas y psicólogos.
Educación: Fue necesario buscar nuevas escuelas en Buenos Aires y coordinar los estudios bajo la modalidad de "contraturno" para no interferir con las prácticas deportivas.
En resumen, el sacrificio no es solo del niño deportista, sino de toda la familia, que debe reconfigurar su vida entera, priorizando el crecimiento futbolístico del menor por encima de la comodidad, el trabajo y la cercanía afectiva.
"Este año decidimos digamos jugarnos, venir y apostar a esto, al crecimiento futbolístico de él, porque allá en Virasoro no hay quién le entrene, quién le prepare en el nivel que tienen acá. Y acá tiene un un entrenamiento muy exclusivo, muy personalizado y es una formación excelente. La formación de Defensa y Justicia forma demasiado bien, excelente. Le preparan para la competencia a los chicos.
Nosotros vinimos el año antepasado, en noviembre. El primer día le miraron a Antonio y le dijeron al entrenador, "¿Qué me trajiste? El nene no está apto. No, no tiene las condiciones". Eso le dijeron un martes y el jueves, después que Antonio ya estaba más relajado y más liberado, ya pedían para hacerle un prefichaje y ya le querían en el club.
Y yo dije, "Sí, firmo de una", cuando el profesor, el entrenador de toda la vida de Antonio, Héctor Irala, que fue el quien formó Antonio de chiquitito, con el profesor don Matoso. Fueron los que lo formaron desde los 3 años más o menos.
El profesor Irala eh fue quien siempre confió en Antonio y dijo, "Este chico tiene condiciones". Y bueno, él fue que la primera vez nos trajo a Defensa y Justicia a la prueba. Él fue que trajo varios jugadores. Un entrenador de Virasoro.-
El profesor me dijo, "Señora, abraza a su hijo. Esta gente está interesado en su hijo y quiere que firme". Y yo le dije, "Sí, yo firmo, yo firmo, yo voy, yo firmo." Porque él estaba en las oficinas del predio, en el predio de campeones del mundo, y yo estaba en otro campo de entrenamiento, que se llama La Capilla, que queda más o menos a unos 40 minutos.-
Y ahí le dije, "Sí, yo voy firmo, firmo, firmo." Y ahí dijo el profe Irala, "Espere, señora, vamos a esperar un poquito. Piense mejor, piensen mejor y le vamos a decir que usted va a venir después. Pues digamos, para que no piensen que yo vaya tan arrebatadamente a firmar"
Y ahí pensamos y ahí, en el año siguiente, como que estiramos porque justo teníamos el año de recepción de mi hija (Mily) y las reuniones y un montón de cosas asi que fuimos postergando nuestra venida. Después vinimos en el mes de octubre.-
En el mes de octubre vinimos una semana, nos fuimos, después en noviembre vinimos 20 días más o menos y ahí recién hicimos tres fichajes. En este noviembre del año pasado.
Ellos no te obligan. Ellos te abren las puertas y te dan la posibilidad de que tu hijo se forme y ahí está en vos, digamos, jugarse y venir o venirse temporalmente cada tanto.
Digamos que acá tienen los entrenadores que están especializados en prepararlos. En el caso de Antonio tiene los entrenadores de arquero, preparador físico, todo eso que están exclusivamente para ellos. Antonio entrena de martes a viernes.
Digamos que cuando llegan ahí ya se dividen. Los arqueros para un lado de su categoría, porque en la categoría de Antonio a veces hay seis y veces hay ocho nenitos, arqueritos, y ahí ya se van con los profes de arqueros a entrenar y el resto del plantel, de la misma categoría, ya se van con los otros profes.
Optamos en ir porque en realidad que si no veníamos uno pierde estas oportunidades, porque son oportunidades que se presentan una vez, no se va a presentar todos los días de tu vida. Tampoco yo no me iba a perdonar nunca si no le traía y me iba a quedar con esa incertidumbre de que quizás, tal vez.
Y aparte de que él mismo me dijo la noche que nos llamaron para que el otro día nos presentemos en las oficinas del club, él me dijo, "Mami, si no firmamos yo no vengo más." Digamos, él también ya me pidió eso. Él ya no quería más eso de ir y venir, ir y venir.
Esta semana como que se separaron los chicos que van a competir en la liga. y los que van a competir en en AFA. Antonio se sigue entrenando con los chicos que van a competir en el en la Liga de AFA y ahora, en marzo oabril, es la revisación médica y el fichaje 2026. Él es categoría 2014.
Uno tiene que tener bien presente de que acá es competencia al 100% y la exigencia, digamos, es allá, arriba. Uno tiene que ir superándose todos los días porque donde se él se queda, obviamente, y aparte que arquero se necesita uno, dos digamos, él tiene que ganar su lugar de titular o que le convoquen.
La parte de la familia es la parte que uno más extraña. En mi caso allá en Virasoro quedó mi hija, mi mamá, mi papá, quedaron mis sobrinos, mis hermanos, también la agrupación La Cruz Milagrosa, porque formé esa agrupación y cada una de las personitas que están ahí son parte de mí, digamos.-
Acá estoy a full enfocada en Antonio y en mis gurisitos acá, Mariano y Bauti, pero también mi pensamiento siempre está allá con mi familia, con la agrupación.-
Son años también de conocernos porque con Mariano, por ejemplo, Antonio juega desde que tienen 3 años más o menos. Antonio tenía 3 años cuando empezó a jugar con Mariano y con Bauti desde los siete, digamos que ya nos conocemos con los padres, no de convivir, pero sí estar en la cancha, muchos viajes, muchas experiencias y y bueno, sinceramente yo le agradezco a ellos la confianza que tuvieron en depositarme sus hijos y yo feliz de la vida, de que ellos estén conmigo y y de ser útil para que puedan ir a los entrenamientos y puedan estar presentes en Defensa y luchar por esto, que es un sueño para todos llegar al día de mañana.-
Mariano Irala juega de nueve, el tanque Irala que le le decíamos, es su apodo. rnos a un club donde los chicos puedan competir en la liga.
Entonces, Antonio, Mariano y Bauti y un montón de niñitos más pertenecían a la categoría 2014, que era la categoría de Libertad que tenían torneos y ganaban y ganaban y se iban a Posadas y salían campeones y sub campeones en Entre Ríos y por todos lados siempre participaban y eran la categoría dorada y Mariano siempre salía casi siempre goleador de los torneos.
Después esta Bautista Espinosa que juega de cinco, también compañero de Antonio de hace 5 años más o menos, también viene del Club Libertad, de la categoría dorada. Muchos torneos, muchas competencias eh vividas y compartidas. Digamos que nos conocemos desde hace mucho tiempo. Antonio, por ejemplo, tiene ocho guantes de oro".-
¿Cómo se financia la vida de los tres niños en Buenos Aires?
La vida de Antonio, Mariano y Bautista en Buenos Aires se financia a través de un esfuerzo conjunto entre los padres de los tres niños, ya que la madre de Antonio, Vanina, no puede trabajar actualmente para dedicarse exclusivamente a su cuidado y formación deportiva.
Los pilares de este financiamiento son:
El aporte del padre de Antonio: Marcelo Tuama, el padre del niño y quien trabaja en Santiago del Estero, es el encargado de realizar el aporte económico principal para que Vanina y su hijo puedan sostenerse en Buenos Aires.
Colaboración de las otras familias: Los padres de Mariano y Bautista, quienes depositaron su confianza en Vanina para que cuidara de sus hijos, colaboran con los gastos de la vida diaria en la ciudad.
Alquiler compartido: La decisión de alquilar una casa cerca del predio de entrenamiento de Defensa y Justicia fue posible gracias a que los padres de los otros niños se sumaron al proyecto. Vanina explica que, si hubiera tenido que venir sola, su economía personal no le habría permitido costear el alquiler de una vivienda.
Este arreglo permite que Vanina esté "pura y exclusivamente" enfocada en los tres menores, gestionando sus traslados a los entrenamientos, su alimentación y sus necesidades escolares, sin la necesidad de buscar un empleo externo que desviaría el objetivo deportivo de los niños.
¿Qué sacrificios familiares implica mudarse por el sueño del fútbol?
Mudar su vida por el sueño futbolístico de un hijo, como lo ha hecho Vanina Inés Bernal con su hijo Antonio Emanuel de 11 años, conlleva sacrificios significativos que transforman por completo la dinámica familiar.-
Estos son los principales sacrificios:
Fragmentación del núcleo familiar: El sacrificio más directo es la distancia física de los seres queridos. Vanina tuvo que mudarse de Virasoro a Buenos Aires, dejando atrás a su hija mayor (Milly), a sus padres, hermanos y sobrinos. Esto implica perderse hitos personales importantes, como la entrega del diploma de diseño gráfico de su hija, algo que Vanina describe como un sentimiento que "cala en el corazón".
Abandono de proyectos personales y pasiones: Vanina tuvo que dejar la coordinación presencial de su agrupación folclórica, "Cruz Milagrosa", la cual fundó y dirige con gran pasión. Aunque su hija quedó a cargo, ella ya no puede estar presente en los ensayos ni en las presentaciones en su ciudad natal.
Sacrificio profesional y económico: Para asegurar que Antonio y los otros dos niños a su cuidado (Mariano y Bautista) cumplan con las exigencias del club Defensa y Justicia, Vanina no puede trabajar actualmente. Su vida en Buenos Aires se financia gracias al aporte económico del padre de Antonio (quien trabaja en Santiago del Estero) y a la colaboración de los padres de los otros niños.
Asunción de responsabilidades adicionales: Vanina no solo cuida de su hijo, sino que también asumió la responsabilidad total de otros dos menores para que el proyecto sea económicamente viable. Esto incluye gestionar sus traslados, estudios y necesidades alimentarias específicas, como el hecho de cocinar comidas sin TACC para uno de los niños.
Adaptación a una rutina de alta exigencia: La familia ha tenido que reorganizar su vida en torno a los horarios del club, que entrena de martes a viernes y no tiene "fines de semana largos", ya que los chicos deben entrenar o jugar incluso en feriados. También debieron gestionar nuevas vacantes escolares y adaptarse a la modalidad de "contraturno" para no interferir con las prácticas.
Incertidumbre emocional y riesgo de fracaso: Existe un peso emocional constante al saber que el éxito en el fútbol es "una lotería" y que solo el 0,01% de los chicos llega a ser profesional. La familia vive con la presión de "jugársela" por una oportunidad que podría no concretarse, lo que requiere una enorme constancia, fe y fortaleza emocional.
En conclusión, el sacrificio no es solo del niño que entrena, sino de una estructura familiar que se pone "pura y exclusivamente" al servicio de ese objetivo, postergando la estabilidad laboral, la cercanía con los afectos y los proyectos propios de los adultos.
¿Cómo nació la agrupación folclórica La Cruz Milagrosa?
La agrupación folclórica La Cruz Milagrosa tiene su origen en Virasoro y nació de una iniciativa familiar impulsada por Vanina Inés Bernal para dar respuesta a un momento de tristeza de su hijo, Antonio Emanuel.
Aquí se detallo su historia, significado y funcionamiento:
Origen y motivación
El surgimiento de la agrupación fue accidental y profundamente emocional:
El detonante: Antonio y su hermana Milly pertenecían a otra agrupación, pero tras dejarla, Antonio se sintió muy dolido. Durante una fiesta de la Virgen el 8 de diciembre en Desiderio, Vanina vio a su hijo (quien baila desde los 3 años) triste y sin querer bailar mientras otros niños lo invitaban.
La solución: Para animarlo, Vanina le propuso diseñar y mandar a hacer su propia vestimenta para que él y su hermana pudieran bailar de forma independiente.
Crecimiento espontáneo: Tras presentarse con sus nuevos trajes en un festival solidario en Virasoro, otras personas y parejas (como Agustina y Chávez) se acercaron a Vanina pidiéndole formar parte de una agrupación si ella la creaba.
Primera presentación y bautismo: La agrupación debutó oficialmente en una fiesta familiar por el cumpleaños número 70 de la madre de Vanina. Posteriormente, el 27 de abril, fueron a "bautizarse" a la Cruz de del Gauchito Gil, en Mercedes.-
El nombre y el logo
Devoción: El nombre es un homenaje al Gauchito Gil, de quien Vanina y sus hijos son muy devotos. Como ya existía una agrupación llamada "Gauchito Gil" en Virasoro, eligieron "Cruz Milagrosa" en referencia a la Cruz del Gaucho.
Identidad: Vanina recalca a los integrantes que no bailan para ella, sino "para el gaucho", quien es su guía y motor.
El logo: Surgió de una idea compartida donde se buscaba representar la cruz; Vanina quería que la cruz surgiera de entre las llamas.
Filosofía y gestión "a pulmón"
Coordinación: Aunque Vanina no es bailarina, ella es la fundadora, gestora y quien "sueña en grande" para el grupo. Su hermano actúa como subcoordinador y un secretario llamado Julio la apoya en la organización.
Financiamiento: La agrupación se mantiene estrictamente "a pulmón". Para costear viajes y vestimentas, los padres organizan beneficios como ventas de pollo asado y rifas.
Espíritu: Para Vanina, el chamamé es un sentimiento y exige que sus bailarines sonrían y transmitan alegría y pasión al público.
Actualidad
Actualmente, la agrupación cuenta con unas 11 parejas y un grupo base muy firme, destacándose el compromiso de los niños más pequeños. Debido a que Vanina se mudó a Buenos Aires para acompañar la carrera futbolística de Antonio, su hija Milly Bernal (quien es profesora de danzas y ha bailado en la Fiesta Nacional del Chamamé) ha quedado a cargo de los ensayos en Virasoro, con el apoyo de los padres de la comunidad.
FA: Me imagino que eso eso va a ir pasando año por año. Esa esa alegría y esa posibilidad va creciendo año por año. Eso se va renovando por año. Entonces ellos van creciendo futbolísticamente, todos los días entrenamiento. ¿Estás dejando que que fluya no más?
VB: Y uno sueña, pero también es realista. Que de todo este montón de chicos que hay y que uno ve en el entrenamiento, el 0,01% llega.
FA: ¿Vos te das el derecho de soñar de de poder llegar a eso más adelante o todavía no?
VB: Sí, siempre soñé, siempre soñé y que ojalá algún día Dios quiera. Y también sueño por Bauti, por Mariano, por los otros chicos de Virasoro y de un montón de de chicos que pueden ir viniendo a lo largo del tiempo, ¿no es cierto? Porque hay mucho talento en Virasoro.-
Digamos, por todos ellos sueños, pero en el caso de Antonio sí, digamos que uno sueña y uno aspira. En realidad yo soy una persona que siempre tengo una visión de que los chicos de la agrupación siempre se ríen de mí porque yo sueño en grande.
Y para la agrupación siempre también sueño grande. Fíjate, la agrupación tiene 3 años y hemos ido a varios lugares, certámenes y también al festival del Auténtico Chamame en Mburucuyá y cosas así, digamos, porque son cosas que a mí se me ocurre. Yo quiero que la agrupación esté, les digo y ya le contagio de esas ganas y armamos viaje.








