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La situación hidrométrica en la provincia de Corrientes continúa generando preocupación por el avance del río Paraná. En la Capital, el nivel del río alcanzó durante las últimas horas los 6,50 metros en el puerto local, coincidiendo con el límite establecido para la etapa de alerta.
Las proyecciones anticipan un escenario aún más complejo para los próximos días. De acuerdo con las estimaciones difundidas, la creciente podría superar el nivel de evacuación, establecido en 7 metros, y llegar incluso a los 7,20 metros.
Ante este panorama, autoridades provinciales y municipales mantienen un seguimiento permanente y coordinan operativos para responder ante posibles nuevas evacuaciones.
Defensa Civil anticipa una semana de creciente
El director de Defensa Civil de Corrientes, Bruno Lovison, explicó que el fenómeno podría prolongarse durante varios días.
“Creemos que tenemos una onda de crecida de por lo menos una semana”, señaló el funcionario.
El avance del agua ya comenzó a sentirse en sectores ribereños de la ciudad de Corrientes. Desde Defensa Civil confirmaron que Capital ya cuenta con personas evacuadas, mientras el Municipio trabaja en la contención y asistencia de las familias afectadas.
Ante la persistencia de niveles elevados, los organismos de emergencia recomendaron extremar las medidas de prevención, especialmente en relación con el contacto con agua potencialmente contaminada, el cuidado del agua potable y la prevención de accidentes en las zonas anegadas.
Las autoridades también remarcaron la necesidad de que la población se mantenga informada a través de los canales oficiales y respete las indicaciones de los equipos de emergencia.
Paso de la Patria ya tiene familias evacuadas
La creciente también genera preocupación en Paso de la Patria, donde el agua ya cubrió sectores de la costanera, especialmente en inmediaciones del Anfiteatro Pinin Palma.
Algunas familias que viven en la franja costera comenzaron a evacuarse ante el avance del río.
Los vecinos también expresaron preocupación por el impacto que la creciente podría generar sobre viviendas, comercios y la próxima temporada turística.
“Estamos preocupados porque se viene el río. Lo sabíamos hace bastante, pero siempre con la esperanza de que no llegue”, expresó María Laura, vecina de la localidad.
El impacto económico también es una de las principales preocupaciones, debido a la fuerte dependencia de la localidad respecto de la actividad turística.
“La mayoría vive del turismo y sabemos que nos va a afectar a todos”, señaló la vecina.
Además de las viviendas y comercios ubicados en sectores ribereños, el avance del agua podría complicar el acceso a servicios e instituciones esenciales, entre ellos escuelas, la estación de servicio, la comisaría y farmacias.
Un buque quedó a la deriva
La creciente del Paraná también generó un episodio de riesgo para la navegación en la zona de la Capital.
Un buque abandonado identificado como “Uros-Z” habría cortado sus amarras y fue arrastrado por la fuerza de la corriente.
La embarcación permaneció aproximadamente dos kilómetros a la deriva, hasta quedar finalmente varada frente a los sectores de barrio Quilmes y Los Astilleros.
El episodio generó preocupación debido al riesgo que representaba para la navegación local, ya que la embarcación se encontraba desplazándose sin control y, según la información difundida, sin señalización visible.
Monitoreo permanente
Con el Paraná en niveles elevados y las proyecciones que anticipan una posible superación de la marca de evacuación, los organismos provinciales y municipales mantienen activos los operativos de prevención y asistencia.
La evolución del río durante los próximos días será clave para determinar el impacto sobre las zonas ribereñas y la necesidad de ampliar los dispositivos de evacuación.
Las autoridades insisten en que los vecinos deben mantenerse atentos a los comunicados oficiales, evitar circular por sectores afectados por el agua y seguir las instrucciones de los equipos de emergencia.







