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Boca Unidos sufrió la suspensión del partido ante Gimnasia de Chivilcoy por una bomba de estruendo
Boca Unidos no pudo completar el encuentro de ida por los octavos de final de la Reválida del Torneo Federal A ante Gimnasia de Chivilcoy y ahora deberá esperar una resolución que podría complicar sus aspiraciones de ascenso a la Primera Nacional.
El partido se suspendió a los 39 minutos del primer tiempo, cuando una bomba de estruendo cayó en el área que defendía el conjunto bonaerense. La situación provocó que cuatro futbolistas recibieran atención médica y que el arquero Nicolás Dormisch y Mario Dauría fueran trasladados en ambulancia.
Ante lo ocurrido, el árbitro principal, Fernando Rekers, decidió interrumpir definitivamente el encuentro. La suspensión dejó el resultado abierto y puso a Boca Unidos bajo la posibilidad de recibir una sanción disciplinaria.
En los próximos días, el Tribunal de Disciplina del Consejo Federal deberá determinar si se juega el tiempo restante o si el partido se da por finalizado. Entre las posibles consecuencias, el conjunto correntino podría perder el encuentro por una diferencia superior a un gol, lo que representaría un duro golpe para sus chances de avanzar en la serie, especialmente porque Gimnasia de Chivilcoy cuenta con ventaja deportiva.
Un partido que quedó inconcluso
En cuanto al desarrollo del juego, el entrenador de Boca Unidos, Alberto Boggio, dispuso una variante en la formación inicial: Ramón Piedrabuena ingresó en lugar de Antonio Medina.
Durante los primeros minutos, la ocasión más clara fue para el visitante. Marcos Salvaggio ejecutó un tiro libre que exigió una gran intervención del arquero Luis Ojeda, quien evitó la caída de su arco.
El conjunto aurirrojo respondió con una oportunidad de Piedrabuena, pero Nicolás Dormisch también logró intervenir para mantener el cero en su arco.
Más tarde llegó una de las acciones polémicas de la primera parte. Agustín Alfano cayó cuando se disponía a rematar dentro del área, pero Rekers consideró que había simulado una infracción y le mostró la tarjeta amarilla.
Durante ese tramo del encuentro también hubo reclamos por agarrones y sujeciones de los futbolistas visitantes sobre jugadores de Boca Unidos, situaciones que, según las observaciones del desarrollo del partido, no recibieron la misma atención arbitral.
En los minutos previos a la suspensión, Boca Unidos comenzó a mejorar en el mediocampo y a jugar más cerca del área rival. Sin embargo, el lanzamiento de la bomba de estruendo y sus consecuencias terminaron abruptamente con el encuentro.
Ahora, el futuro de la serie dependerá de la decisión del Tribunal de Disciplina. Mientras tanto, Boca Unidos suma incertidumbre en una instancia decisiva de su objetivo de ascender a la Primera Nacional.








