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El cierre de varias sucursales de Musimundo en Corrientes generó incertidumbre entre los trabajadores de la cadena de electrodomésticos. Empleados de los locales afectados aseguraron que fueron sorprendidos por la decisión durante la noche del sábado, pocos minutos antes de finalizar su jornada laboral.
La firma chaqueña CARSA S.A. bajó las persianas de sus sucursales en Capital y en distintas localidades del interior de la provincia, dejando sin empleo a la totalidad de los trabajadores de los locales alcanzados por la medida.
Uno de los casos se registró en la sucursal ubicada sobre la peatonal Junín, donde 12 empleados fueron notificados del cierre definitivo.
“Recibimos la noticia a las 20:15, unos minutos antes de irnos a casa. El gerente nos reunió y nos comentó la decisión que habían tomado. No lo podíamos creer”, relató a diario época un trabajador del local.
Según indicó, durante la reunión los empleados fueron informados de que los telegramas correspondientes comenzarían a llegar este lunes. Sin embargo, aseguraron que no recibieron mayores precisiones sobre las indemnizaciones ni sobre los procedimientos legales que se llevarán adelante.
“Lo único que sabemos es que quebró la empresa”, expresó uno de los trabajadores, quien llevaba 22 años desempeñándose en la firma chaqueña CARSA S.A.
Incertidumbre por las indemnizaciones
La principal preocupación entre los extrabajadores pasa ahora por el cobro de las indemnizaciones. La situación financiera de la empresa podría complejizar los reclamos, ya que, según trascendió, CARSA S.A. atraviesa una profunda crisis económica y financiera.
Los empleados temen que el proceso derive en extensas instancias judiciales para determinar el pago de las indemnizaciones correspondientes.
De acuerdo con los testimonios de los trabajadores, la crisis de la empresa ya se venía reflejando en el funcionamiento cotidiano de las sucursales.
“De todas maneras, la situación era insostenible. En los últimos tiempos ya no llegaba más mercadería”, comentó un exencargado de ventas.
En la ciudad de Corrientes, además del local ubicado sobre la peatonal Junín, también fueron alcanzadas por el cierre las sucursales situadas sobre avenida 3 de Abril y Maipú; avenida Cazadores Correntinos y Juan José Castelli; y en el Shopping Centenario.
“La situación es crítica”
Desde el Sindicato de Empleados de Comercio de Corrientes calificaron el escenario como “extremadamente difícil y crítico”.
Fuentes sindicales señalaron que el cierre tomó por sorpresa tanto a los trabajadores como al resto de la sociedad y anticiparon que tomarían contacto con los empleados afectados para analizar las medidas a seguir.
“Vamos a tomar contacto con todos los trabajadores y, a partir de allí, definiremos medidas”, señalaron desde el sector sindical.
También hubo cierres en el interior
La situación no se limitó a la capital correntina. También se confirmaron cierres de sucursales en Curuzú Cuatiá, Paso de los Libres y Goya.
La cadena cuenta además con presencia en otras localidades de la provincia, entre ellas Bella Vista, Monte Caseros, Mercedes, Ituzaingó y Gobernador Virasoro.
En Curuzú Cuatiá, algunos trabajadores mantenían la expectativa de que la empresa pudiera ser adquirida por nuevos propietarios, mientras que otros esperan que las indemnizaciones puedan abonarse, aunque sea mediante un sistema de pagos en cuotas.
Al igual que en la Capital, trabajadores señalaron que durante los últimos meses la empresa había reducido considerablemente el envío de mercadería a las sucursales. También trascendieron dificultades relacionadas con el pago de salarios.
Una crisis que venía siendo anunciada
La delicada situación financiera de CARSA S.A. no es reciente. Durante los últimos meses trascendieron datos sobre un importante nivel de endeudamiento de la empresa, además de cheques rechazados y otros compromisos financieros.
En julio se informó que la firma acumulaba un pasivo de más de $63.000 millones, situación que habría llevado a sus propietarios a iniciar un proceso de reestructuración para intentar sostener la empresa.
La crisis se profundizó en un contexto de caída del consumo, encarecimiento del crédito y dificultades para financiar el funcionamiento de la compañía.
Como parte de su plan para obtener liquidez y reducir costos, CARSA había proyectado una fuerte reestructuración de su red comercial, que incluía la posibilidad de desprenderse de una importante cantidad de locales.
Sin embargo, el cierre de las sucursales en Corrientes terminó impactando directamente en los trabajadores, que ahora enfrentan un escenario de incertidumbre laboral y económica.
Una medida que impactó en el NEA
Los cierres y despidos también se extendieron a otras provincias del Nordeste Argentino.
Hasta el sábado por la noche, se reportaron cierres de sucursales y desvinculaciones de trabajadores en distintas localidades de Misiones, entre ellas Posadas, Alem, Apóstoles y Jardín América.
También trascendieron cierres de locales en Barranqueras, Resistencia y Formosa.
De esta manera, la crisis de CARSA S.A. y el cierre de sucursales de Musimundo generan preocupación en distintas provincias del NEA, mientras los trabajadores afectados esperan definiciones sobre su situación laboral y el pago de las indemnizaciones correspondientes.








